Area 51
Los alienígenas han sido uno de los temas más recurrentes de la
cultura pulp de los últimos 50 años, y no hay película, serie
de televisión o producto basado en ellos que no reciba un mínimo de
atención ni obtenga algo de éxito, todos ellos alimentándose de la
imaginería clásica de platillos volantes, conspiraciones
gubernamentales de alta escala y hombrecillos verdes de intenciones
ambiguas y sorprendente tecnología para acabar con la raza humana de
forma fulminante. Uno de los temas recurrentes de esta imaginería es
el Area 51, la supuesta base americana donde, a cientos de metros
bajo tierra, se hacen teóricos experimentos con alienígenas que han
llegado a la Tierra y que ha capturado el ejército americano.
Midway, que en los 90 hizo una recreativa de disparos con el
mismo nombre –que de hecho sale homenajeada en el juego-, vuelve a
la ya veterana base con un juego de acción en primera persona creado
por sus estudios de Austin. Aunque Area 51 no supone el cenit del
género ni en PlayStation 2 ni en Xbox, sí es una buena apuesta en
este tipo de juegos, con un apartado técnico sólido, una jugabilidad
divertida y la narrativa de una historia que se va entrecruzando con
la acción, lo que en conjunto forma un buen juego de acción.
Nosotros seremos Ethan Cole, un soldado del HAZMAT, una unidad de
control biológico. La razón de nuestra presencia en la base es
evidente: un extraño virus se ha extendido por las instalaciones,
haciendo que el personal habitual militar y científico haya sido
substituido por alienígenas o se haya convertido en zombies de
aspecto alienígena. Acompañados de un equipo que irá mermándose a
medida que avancemos, tendremos que surcar las instalaciones
subterráneas de la base haciendo frente a los numerosísimos enemigos
con todo tipo de armas, crecientes en poder y sofisticación a medida
que avancemos en el juego, hasta llegar al fondo del asunto que,
como no podía ser de otra forma en un juego cuyo protagonista está
doblado por David Duchovny –Fox Mulder-, tiene un fondo
conspiratorio.
El juego bebe de las fuentes de los últimos juegos de acción en
primera persona lanzados al mercado, especialmente de los de
consola, e intenta crear una mezcla de todos ellos para ofrecer una
buena experiencia al jugador, cosa que habitualmente consigue. Area
51 cuenta con buena inteligencia artificial, armas contundentes
–algunas de ellas pueden llevarse a dos manos-, lanzamiento de
granadas habitual y batallas con muchos enemigos, aunque no llega a
aportar nada realmente innovador al género salvo una mayor
implicación de la narrativa de la historia en el propio devenir del
juego. El diseño de los niveles, por otra parte, es un tanto
ambiguo, con algunos de gran calidad y sensación de realismo, y
otros más cercanos a la típica lacra del género, los corredores y
las puertas con tarjeta de acceso.
Pero Area 51 incluye dos novedades que lo diferencian de otros
juegos del género aunque no constituyan fantásticas innovaciones. La
primera es un escáner, con el que podremos (y a veces, deberemos)
examinar objetos, conociendo así más de la historia y sumergiéndonos
en el escenario que nos rodea; muy al estilo de Metroid Prime. La
segunda, que en cierto modo comparte con el próximo Far Cry
Instincts, es que seremos infectados por un virus alienígena, y
contaremos con la posibilidad de transformarnos por un tiempo
limitado. Esta transformación no cambia radicalmente el juego pero
sí lo hace más variado, contando Cole con mayor fortaleza física
–sus ataques cuerpo a cuerpo dolerán más, y recibirá menos daño-,
con dos ataques virales con los que infectar a los enemigos y, lo
que entra por los ojos, una visión diferente que detecta fuentes de
calor y añade un difuminado al resto de la imagen, muy al estilo de
Depredador.
Esta última adición, la de la transformación en alienígena, es
probablemente lo más original que incluye Area 51, pero no llega a
cambiar radicalmente la forma de jugar porque seguimos estando en
esencia ante un juego de acción en primera persona donde la
principal forma de acabar con nuestros enemigos es a tiros, usando
el gran arsenal que iremos acumulando, o bien con una granada
lanzada a tiempo para bajar los humos a un grupo lejano. De este
modo lo único de esta forma alienígena que resulta llamativo es la
visión alienígena, que nos servirá para saber dónde nos esperan
enemigos, aunque el diseño demasiado lineal de los niveles del juego
le restan interés ya que impiden que entre un juego un factor
sorpresa o un factor búsqueda.
El modo historia tiene una duración considerable, en torno a las
12-15 horas, con una historia que a los amantes de las teorías
conspiratorias les resultará muy emocionante, y dejará algo más
fríos al resto. Para completar el conjunto, Area 51 incluye un modo
multijugador online bastante sólido tanto para PlayStation 2 como
para Xbox, que permite hasta 16 jugadores simultáneos en los típicos
modos de juego como deathmatch, deathmatch por equipos, etc... los
niveles multijugador, desgraciadamente, no son nuevos sino que están
basados en las propias localizaciones del modo historia, lo que no
solo los hace menos originales sino que de ese modo acarrean algunas
de sus limitaciones.
A nivel gráfico Area 51 luce bien, especialmente en PlayStation 2
si lo comparamos con otros juegos del sistema, mostrando unos
escenarios llenos de detalle, buenos modelados y animación para los
elementos del juego, y efectos especiales llamativos, especialmente
los de electricidad y partículas. El juego, además, tiene muy pocas
ralentizaciones (la versión Xbox es la que sufre menos, como es de
esperar), redondeando un apartado gráfico que aunque no es
espectacular sí resulta sólido y consistente, superando quizás las
expectativas de algunos.
En sonido, Area 51 destaca por sus sensacionales FX, de gran
variedad, contundencia y especialmente efectivos si contamos con un
buen equipo de sonido. El doblaje es en castellano, de forma que se
pierden las “voces famosas” de la versión original (Powers Boothe,
Marylin Manson y David Duchovny), y los actores españoles son
bastante buenos, unos mejores que otros, ambientando bien la acción
y la historia del juego. La música es escasa, consistiendo
mayoritariamente en sonidos ambientales que ayudan a darnos la
impresión de estar en una base solitaria y peligrosa, sin ningún
tema tremendamente memorable.
Area 51 no será recordado como uno de los grandes juegos de
acción en primera persona de esta generación, pero sí tiene virtudes
como para ser una compra a considerar y merecer perfectamente un
alquiler. Aunque no aporta grandes innovaciones al género, su
acierto consiste en integrar de forma coherente y sensata varios
aspectos de los grandes juegos de acción en primera persona,
aportando su toque diferenciador (los poderes alien) para lograr así
una experiencia de juego divertida y no demasiado gastada. Sólido a
nivel técnico, su único punto flaco es el discutible diseño de
niveles, apropiado a veces y un tanto limitado en otras ocasiones,
que hacen que la experiencia tenga altibajos, con grandes momentos y
otros más monótonos y aburridos. Una compra a considerar para los
aficionados al género, y muy apropiada para los que gusten de este
tipo de historias de aliens y conspiraciones.